Descripción del producto
Este sillón combina un asiento tapizado blanco con una estructura tubular cromada pensada para completar una zona de comedor de estilo contemporáneo. El respaldo independiente presenta un contorno rectangular suavizado que proporciona apoyo a la espalda sin cerrar visualmente el conjunto. Los reposabrazos se integran en el armazón metálico y cuentan con una superficie acolchada blanca que mantiene la continuidad estética del asiento. Su diseño abierto resulta adecuado junto a una mesa de comedor y también puede utilizarse como asiento auxiliar en una zona de conversación.
Materiales y acabado
El asiento y el respaldo están revestidos con tapizado blanco de superficie lisa y aspecto uniforme. La estructura utiliza tubo metálico con acabado cromado brillante que contrasta con el tono claro de las zonas acolchadas. Los perfiles curvados forman una línea continua desde los apoyos hasta los reposabrazos y aportan una apariencia ligera. Las uniones quedan integradas en el diseño sin paneles voluminosos y mantienen visible la geometría metálica del sillón.
Funciones y ventajas
El asiento acolchado ofrece una superficie cómoda para comidas y reuniones alrededor de la mesa. El respaldo separado del asiento favorece una postura apoyada manteniendo una zona abierta entre ambas piezas. Los reposabrazos permiten descansar los antebrazos durante el uso y aportan una sensación de asiento más envolvente. La estructura cromada facilita combinar el sillón con mesas de madera vidrio o metal dentro de un comedor moderno.
Contenido del paquete
- 1 x sillón tapizado con reposabrazos y estructura cromada
Dimensiones
- Largo: 58 cm
- Ancho: 60 cm
- Alto: 82 cm
Entrega y montaje
El sillón se suministra protegido para reducir el riesgo de roces sobre el tapizado y marcas en la estructura metálica durante la manipulación. Después del montaje conviene comprobar la firmeza de las uniones y confirmar que el asiento permanece estable sobre una superficie nivelada antes del uso.
Mantenimiento
Retire el polvo del tapizado con un paño suave ligeramente humedecido y evite productos abrasivos que puedan alterar el acabado blanco. Limpie el metal cromado con un paño de microfibra y séquelo después para limitar marcas de agua y conservar el brillo de la superficie.